lunes, 31 de octubre de 2011

SI ME VOY ANTES QUE TU

Si me voy antes que tú,
no llores por mi ausencia;
alégrate por todo
lo que hemos amado juntos.

No me busques entre lo muertos,
en donde nunca estuvimos;
encuéntrame en todas aquellas cosas
que no habrían existido si tú y yo
no nos hubiésemos conocido.

Yo estaré a tu lado, sin duda alguna,
en todo lo que hayamos creado juntos:
en el sudor compartido tanto en el trabajo
como en el placer,
y en las lágrimas que intercambiamos.

Y en todos aquellos que pasaron a nuestro lado
y que, irremediablemente,
recibieron algo de nosotros,
y llevan incorporado
-sin ellos ni nosotros notarlo-
algo de ti y algo de mí.

También nuestros fracasos,
nuestra indolencia y nuestros pecados
serán testigos permanentes
de que estuvimos vivos
y no fuimos ángeles, sino humanos.

No te ates a los recuerdos ni a los objetos,
porque dondequiera que mires
que hayamos estado,
con quienquiera que hables
que nos conociese, allá habrá algo mío.

Aquello sería distinto,
pero indudablemente distinto,
si no hubiésemos aceptado
vivir juntos nuestro amor
durante tantos años;
el mundo estará ya
siempre salpicado de nosotros.

No llores mi ausencia,
porque sólo te faltará mi palabra nueva
y mi calor de ese momento.
Llora, si quieres, porque el cuerpo
se llena de lágrimas
ante todo aquello que es más grande que él,
que no es capaz de comprender,
pero que entiende como algo grandioso,
porque cuando la lengua
no es capaz de expresar una emoción,
ya sólo pueden hablar los ojos.

Y vive.
Vive creando cada día, y más que antes.
Porque yo no sé cómo,
pero estoy seguro de que,
desde mi otra presencia,
yo también estaré creando junto a ti,
y será precisamente en ese acto
de traer algo que no estaba,
donde nos habremos encontrado.
Sin entenderlo muy bien, pero así,
como los granos de trigo que no entienden
que su compañero muerto en el campo
ha dado vida a muchos nuevos compañeros.

Así,
con esa esperanza,
deberás continuar dejando tu huella,
para que, cuando tu muerte
nos vuelva a dar la misma voz,
cuando nuestro próximo abrazo
nos incorpore ya sin ruptura
a la Unica Creación,
muchos puedan decir de nosotros:
si no nos hubiesen amado,
el mundo estaría más triste.

Anónimo 

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